¡Mi monólogo!
Bueno, antes que nada, les aviso, que mañana sábado 12 de Julio me voy de vacaciones (Acá en argentina las vacaciones de invierno empiezan hoy) a las Cataratas del Iguazú, en auto, y haremos una distancia de unos 2.000 km. en tres días. Por lo tanto, en el transcurso de ese período, estaré ausente.
En segundo lugar, me disculpo por mi larga ausencia, y mi falta de posteos. He de decir que estoy un poco decepcionado ya que pensé que el torneo era una buena idea, algo original y divertido. Al parecer, me equivoqué.
Bueno, volviendo con el tema central del post, les dejo aquí mi monólogo, que tendré que representar a fin de año. Lo hice yo solito, en unos cuarenta minutos de mi tiempo libre. Espero opiniones.
Monólogo
Título: La familia
¡Hola! ¿Qué tal? Hoy estoy acá para hablarles sobre un tema que nos interesa (Y joroba) *Sonríe, y mira a otra parte del público* a todos: La familia. Sus integrantes, sus virtudes y defectos.
Para empezar, los abuelos. Esos viejitos que se hacen llamar los “experimentados”, que se creen que se las saben todas. Que te cuentan el mismo chiste cincuenta mil veces, y vos con una sonrisa falsa le decís “¡Qué bueno! ¡Jajaja!”. Que te empiezan a contar una anécdota y cuando van por la mitad, se olvidan y te dicen… “Uy, ¿Por dónde iba?” *Pone cara seria, como que está pensando*. Que te vienen a hablar de Perón cuando vos les estas contando de una banda heavy metal. Pero bueh… Son los abuelos *Se encoge de hombros y mira hacia arriba* esos que, a pesar de todo esto, te cumplen todo lo que les pedís, te hacen las comidas más ricas, y te quieren más que a nadie…
Después de esto, pasamos con los tíos… Yo, en realidad, no tengo tíos, les voy a ser sincero. ¿Por qué? Porque en vez de tener a una tía, tengo a una mejor amiga, y por el lado de mi madre… Bueh, esos tíos no me dan ni cinco de bolilla. Por lo que sé, y por lo que me han contado, los tíos son los “buenos”, los “divertidos” de la family. Ese que siempre te lleva a donde vos querés, y a veces, incluso genera alguna pelea con tus viejos.
¡Y los hermanos! Ufff… La peor parte… Si son chiquitos, son los favoritos de mami y papi *Se burla, hace caras*, a vos no te dan pelota, le cumplen todo a el. Como si fuera poco, utiliza este “poder” a su favor, ya que consigue todo lo que quiere, y le creen todo. ¿Pasó algo? Y, la culpa la tiene el grande. Y si son mayores, tienen más permisos que vos, se te aprovechan, te joroban… Sea como sea, los hermanos son todo un problema, sea nena o varón, grande o chico.
¡Los primos! Normalmente, si tenés primos, son un alivio, después de todo esto que nombré. En mi caso, por lo menos, son mayores, charlo con ellos, y me divierto, ya que para mí, son un par de amigos más.
Los tíos abuelos, aquél primo de la abuela y todo el rejunte. Normalmente, son personas con las que mantenemos un lazo formal, no nos conocemos mucho, no nos llevamos muy bien, o ni siquiera los conocemos, ya que no nos juntamos mucho con ellos. En fin, la parte mas aburrida de la flia. Como te ven una vez cada tres años, lo único que te pueden decir es “¡Uy, qué alto que estás nene!”, “Me parece que está más flaco”, o la típica “Ay, no, ¿es ese el hijo de mengueche?”. A todas estas estúpidas preguntas, siempre tenemos que responder formalmente y con una enorme sonrisa en la cara, para “quedar bien”.
Los padres. La parte más complicada. Podría hacer todo un monólogo solo con esto, así que voy a hacer un resumen. Los viejos… *Piensa* Para empezar, todas las peleas que tenemos con ellos. ¿Los motivos? Sobran *Con un gesto despreocupado hace hacia atrás con la mano* “Pedime disculpas, me contestaste mal” Para ellos TODO es contestar mal.
O “Nene, ¡ponete la campera que afuera hace frío!”, “Che, ¿adonde vas con esa ropa?” Esta es especial para las chicas, y sobra decir que joroba muchísimo. “Sentate derecho, que parecés el jorobado de Notre Dame”, “Cuidate”, “¿Ya hiciste la tarea?” Y sus innumerables e intolerables charlas acerca de cualquier tema. Les decís “Ya entendí”, y están media hora repitiendo lo mismo, una y otra vez. ¿Es que piensan que si lo repiten más veces lo entendemos mejor? Realmente, hay muchas cosas que no entiendo…
Por último, nosotros. Tan imperfectos y con tantos defectos como cualquier otro miembro de la familia. A veces, somos un poquito egocéntricos, y solo nos importa lo que nos pasa a nosotros. Lo que pasa, es que no somos los únicos con problemas, y creo que tenemos que entender eso, y tratar de comprender y ayudar a nuestros familiares. Siempre acordate, ¡¡¡nadie es perfecto!!!
Pero bueno, así es la familia. Con sus altibajos, sus virtudes y defectos, las cosas buenas y las malas. Pero sea como sea, nosotros los queremos mucho, y ellos también nos quieren a nosotros. Simplemente, hay que hacer un esfuerzo por convivir con ellos, y preguntarse antes de cada discusión. “¿Realmente, vale la pena?”. Hay que apreciar cada momento con ellos como si fuera el último, y dedicarles tiempo, porque realmente… ¿Y si fuera el último?
Espero que les haya gustado. Saludos y mucha suerte.



